El punto de partida de este proyecto fué crear un jardín tropical en medio de Shanghai. El propietario es un fan de Indonesia y con un magnífico jardín realmente quería conseguir un poco de esa sensación en su hogar. La elección de las plantas fué un desafío ya que debíamos conseguir árboles y plantas con hojas más grandes que no murieran en el clima frío y húmedo del invierno de Shanghai. La clave y lo más importante para el éxito del concepto de jardín balinés, fué basarnos en los elementos decorativos ubicados alrededor del jardín. Incluso los perros y gatos tienen su propio espacio integrado en el estilo.